Celebración del cuadragésimo aniversario de la CCRVMA

, Secretaría de la CCRVMA

Foto de Karl Herman-Kock

Celebración del cuadragésimo aniversario de la CCRVMA

En preparación de las celebraciones del cuadragésimo aniversario de la Convención sobre la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (Convención de la CRVMA), que entró en vigor el 7 de abril de 1982, y de la cuadragésima reunión de la Comisión de la CRVMA (CCRVMA) en octubre de este año, la Secretaría está publicando una serie de artículos que exploran el desarrollo de la organización y sus logros en la conservación del singular y remoto ecosistema marino antártico.

En la firma del Tratado Antártico en 1959, se previó que, para completar lo que después se conoció como el Sistema del Tratado Antártico, se necesitaría crear un determinado número de estructuras organizacionales. Actualmente, este Sistema incluye la Convención para la Conservación de las Focas Antárticas (CCFA, Londres, 1972), el Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente (Madrid, 1991) y la Convención sobre la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (Convención de la CRVMA, Canberra, 1980).

La extracción de recursos marinos del océano Austral comenzó en 1790, cuando se inició la caza de lobos finos antárticos por sus pieles. La pesca de peces a gran escala comenzó a finales de los años sesenta del siglo pasado y la de kril, a mediados de los setenta. En 1980, se extraían más de 400 000 toneladas de kril anualmente. El kril es una especie clave del ecosistema antártico, dado que aves marinas, pinnípedos y ballenas dependen de él para su alimentación.

En 1977, el Comité Científico para la Investigación Antártica, que había sido creado en 1958 como una organización de propósito específico del Consejo Internacional de la Ciencia (ISC), inició un amplio programa de investigación antártica llamado Investigaciones Biológicas de las Especies y los Sistemas Marinos Antárticos (BIOMASS). Las investigaciones acumuladas en el marco de este programa generaron fundamentos científicos sólidos para la labor de la CCRVMA.

A su vez, las Partes Consultivas del Tratado Antártico, preocupadas por el aumento de las actividades pesqueras dirigidas al kril en el océano Antártico y por su efecto sobre el ecosistema, que depende en gran medida del kril, iniciaron las negociaciones para la elaboración de un régimen definitivo para la conservación de los recursos vivos marinos antárticos. Tras numerosas reuniones, el texto final de la Convención de la CRVMA se adoptó en la Conferencia sobre la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos, celebrada en Canberra, en mayo de 1980. El 1 de agosto de 1980, la Convención de la CRVMA quedó abierta a la firma por Miembros. La Convención de la CRVMA entró en vigor el 7 de abril de 1982, hace casi 40 años.

Reunión de la CCRVMA de 1983

Debido a que la Convención de la CRVMA se creó como parte del Sistema del Tratado Antártico, esta pone énfasis en su objetivo de conservación de los recursos vivos marinos antárticos, donde el término “conservación” incluye la utilización racional. La Convención fue uno de los primeros acuerdos que daba tratamiento al ámbito de las aguas internacionales (alta mar) que destacaba conceptos clave, como el enfoque del ecosistema y el enfoque precautorio en lo relativo a la pesca. Esos conceptos están integrados en la Convención, en tanto que su artículo II estipula que el manejo de las pesquerías debe hacerse de manera que se eviten reducciones en las poblaciones de peces que pudieran tener efectos sobre su capacidad de reproducirse o que pudieran llevarlas a niveles inferiores a los que hacen que sus tasas de reproducción sean óptimas; que se conserven las relaciones ecológicas entre las especies explotadas y las dependientes y afines; y que se eviten cambios irreversibles en el ecosistema marino. La Convención también es un documento de gran significación porque cubre todos los ecosistemas marinos antárticos, es decir, todas las aguas al sur de la convergencia antártica, lo que representa alrededor del 10 % de la superficie de los océanos del mundo.

En los últimos 40 años, la CCRVMA ha realizado una labor muy fructífera que ha permitido poner fin a la reducción del tamaño de las poblaciones de peces afectadas por la sobrepesca en los años setenta y mantener todas las poblaciones de peces antárticos en niveles altos y sostenibles. Asimismo, ha establecido normas de manejo (medidas de conservación) que protegen de los efectos de las pesquerías a las especies dependientes y afines, ya sean estas las que forman parte de la captura secundaria o incidental (animales muertos por contacto con artes de pesca sin que sean el objetivo de la actividad pesquera), ya las que dependen de las especies explotadas para su alimentación. También se ha desarrollado un programa científico internacional y un régimen exhaustivo de cumplimiento para apoyar su labor, sobre los que pronto publicaremos artículos en esta serie.

La Comisión inició su labor en mayo de 1982, solo un mes después de que la Convención entrara en vigor, y estableció su sede en la pintoresca ciudad de Hobart, capital de Tasmania, Australia. La Comisión ha tenido tres edificios de sede en sus 40 años de presencia en esta ciudad. El primero estaba ubicado en la calle Hunter, delante del puerto de Hobart, y eran los antiguos almacenes reconvertidos de la fábrica de mermelada IXL, marca de renombre local. El actual edificio de sede se encuentra en la calle Macquarie y su construcción data de 1849. Este fue el primer edificio en Hobart diseñado específicamente para servir como escuela ( Hutchins) y levantado en un solar que formaba parte de los jardines públicos que eran originalmente integrantes de la primera residencia del Gobernador de Hobart.

Reunión de la CCRVMA de 2019

La Convención tiene 36 Partes contratantes, 26 de las cuales son Miembros de la Comisión. En el marco de la Convención, las Partes contratantes establecieron un Comité Científico para que ejerciera de órgano consultivo de la Comisión. El Comité Científico tiene, a su vez, varios órganos auxiliares que aportan asesoramiento científico sobre seguimiento y ordenación del ecosistema; evaluaciones de las poblaciones de peces; estadísticas, evaluación y modelado; y técnicas acústicas, prospecciones y métodos de análisis. La Comisión también recibe asesoramiento de dos comités permanentes, uno sobre ejecución y cumplimiento y el otro sobre administración y finanzas, y ha firmado acuerdos de cooperación con diversas Partes no contratantes y organizaciones intergubernamentales y no-gubernamentales.

Las actividades de la Comisión y el Comité Científico reciben el apoyo permanente de las 26 personas que actualmente conforman la plantilla de personal de su Secretaría, ubicada en el edificio de sede y que durante el período de las respectivas reuniones anuales, cada mes de octubre, ve aumentar su equipo de apoyo a esas actividades con intérpretes, traductores y otro personal técnico. Los idiomas oficiales de la Comisión y del Comité Científico son el español, el francés, el inglés y el ruso.

Reunión de la CCRVMA de 2019 (CCAMLR-38)

Para más información, pueden consultar el folleto de la CCRVMA.